Voltar co sol no poñente,
ir cara á súa luz que estala
en raiolas nos ollos.
Vencer os medos
no campo mesmo da batalla
e sentir que ao dicir casa,
digo alma, digo Eu,
nomeándome cun sorriso nos beizos.
declaración de intenciones
de ahora en adelante convoco las palabras que construyen mi memoria, quiero escribirlas para volver a ellas cuando las migas de pan desaparezcan digeridas en el estómago del tiempo y yo quiera volver a mi punto de partida.
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martes, 21 de junio de 2016
domingo, 10 de febrero de 2013
lembranza dun encontro
1997
Bárbara entre os bárbaros
Estranxeiros de seu
Eles -fondura de mar-
Eu -do mar das yubartas-.
Soñei peixes de cores
Espertei do soño -no solpor-
A cor, esvaecida
O soño, un pesadelo.
Quen sodes?
Quen son?
Eles, silencio na pel
Eu, coiro de tambores.
Non é home nin muller
Chamou por min -sen dicir o nome-
Coa voz das cantigas
Coa voz da auga no río.
Espida -sen roupa na alma-
Mágoa de min!
Eles -a verba, ferida aberta-!
Eu -amo o seu sangue-!
lunes, 15 de octubre de 2012
Cauca
QUIZGÓ
(Preposicións)
Maio
de 2003
Fóra:
Escuridade
infinda na noite de Quizgó
Corazón
de montaña, chapeo de ceo
Amor
de vento e lagoa, tremelicar das follas
Orixe
mesma da palabra Namrik
Entre:
Lume
Lume
Fogueira
Noitiña
quente
Morneza
na ollada:
Tenrura
para os Bárbaros
Sen:
Dor da cor perdida
Dor da cor perdida
Enrugas
na pel de dentro
Non
ten nome esta ausencia!
sábado, 8 de septiembre de 2012
memoria de piedra
Las huellas son evidentes, cuántas gotas de agua salada? cuánta lluvia desparramada por el viento del norte? Hay en las piedras algo ajeno a lo inerte, son las marcas hechas surcos, oquedades de tamaños varios que las convierten en algo semivivo, una suerte de mapa rocoso hecho de agua y cristales de sal, en él, el eco de tus pasos, de los míos...ahí, frente al Atlántico infinito!
lunes, 12 de marzo de 2012
Esencia
Mi abuela paterna hacía arepas para vender en las tiendas del barrio, recién asadas al carbón. Se levantaba a las cuatro de la mañana, el día anterior había cocinado el maiz trillado en una olla grande y a la noche mis tíos lo molían. Le dejaban la masa en una batea-recipiente de madera- y apartaban el "claro" en una olla más pequeña, durante el día lo bebíamos para refrescarnos. Con sus manos pequeña armaba las arepas, las ponía en las brasas volteándolas cada cierto tiempo, luego las apilaba en un rincón de la mesa de la cocina, las cubría con un paño blanco y limpio que olía a ella y dejaba las mejores para el desayuno de los de casa.
En su cocina de suelo de tierra y paredes de madera se mezclaba la luz del amanecer y el humo del carbón, muchas madrugadas le pedí que me dejara estar con ella, entonces disponía una manta y un banco, me cubría entera y al calor de mi abuela volvía a quedarme dormida. No sé cómo lo hacía, pero en su casa de ciudad se escuchaban los sonidos del campo, del pueblo donde ella nació y que dejó muy joven, pero del que nunca perdió su esencia.
En su cocina de suelo de tierra y paredes de madera se mezclaba la luz del amanecer y el humo del carbón, muchas madrugadas le pedí que me dejara estar con ella, entonces disponía una manta y un banco, me cubría entera y al calor de mi abuela volvía a quedarme dormida. No sé cómo lo hacía, pero en su casa de ciudad se escuchaban los sonidos del campo, del pueblo donde ella nació y que dejó muy joven, pero del que nunca perdió su esencia.
jueves, 15 de diciembre de 2011
urdimbre
Sintiendo que el territorio más próximo es nuestra propia persona, sigo en la construcción
de mi cartografía personal. Identifico territorios cercanos, aquellos que están
al alcance de mi realidad y que mi deriva personal se ha encargado de conectar.
Cobran forma desde lo más hondo de la consciencia/percepción y completan el
puzzle del conocimiento y la emoción, situándome en el mundo desde mi contexto
particular. Revisito lugares, palabras e ideas por las que he pasado con
anterioridad y que han echado raíces en mi, la comprensión que dimensiona el
conocimiento, la conexión necesaria, voluntaria, creativa de las partes y el
todo, la complejidad de lo humano y la sencillez de la naturaleza en su lógica.
Siento una plenitud enorme al hacer estas constataciones, en mis coordenadas
actuales del aquí y el ahora emergen todos los antes en que he sido. Capa a
capa, en íntima relación, sigo tejiendo mis mapas.
lunes, 12 de septiembre de 2011
onírico
He soñado con Chus, se encontraba en una biblioteca, trabajando. Me saludó con ternura y me dijo "estoy catalogando". En su ojo derecho, en el párpado inferior, una delgada cicatriz, qué ha podido ser?, no pregunto, otras personas se meten en el sueño y él se va con ellas.
sábado, 10 de septiembre de 2011
sensorial
En cuanto me echo a andar no lo noto, pero al poco rato siento la incomodidad, los zapatos aprietan mis dedos pequeños. Sigo la marcha queriendo no hacer caso, no tengo prisa y la idea es disfrutar del momento. Al regreso no puedo más, me quito los zapatos, andar en calcetines -unas veces por la hierba y otras por el adoquinado del paseo- además de liberarme del dolor, me produce gusto, si, el de sentir a través del tejido la humedad de la tierra o la firmeza del suelo. Mi mente busca las palabras para lo que observa y pronto la sonrisa me visita...cuánto contenido en una hora de caminata!
domingo, 4 de septiembre de 2011
de la sonrisa y la palabra esquiva (in memorian)
Tenía ganas de descansar, su vida fue intensa y no soportaba tanta quietud, tanto no hacer nada...cómo decirles a todos que siempre pensó en terminar sus días inclinada sobre la tierra que la vio nacer, respirando el aire marino y sacando frutos de sus entrañas? qué importaba si eran 70, 80 años o más?. En sus sueños despiertos, la casa, el hogar, el sitio para recuperar la unidad extraviada en la historia del primer viaje, en el barco, a sus veintitantos, los críos de la mano, el equipaje, las herramientas que él le pidió que llevara. Ella sola con su expectación ante lo desconocido y con su enorme fuerza, la que le acompañaría el resto de su vida y le confundiría los pasos cada que pensara en el regreso.
"...non hai regreso, avoa, nunca regresa o mesmo home ao mesmo sitio..." escribió el poeta de la emigración galega, ella lo constató al volver a su tierra, sus orígenes dispersos entre la memoria y las cuatro casas que se mantienen en pié, ahí, en el recodo del camino, en medio del campo verde. Buscó el hilo de su historia-sin encontrarlo- por los carreiros, hoy vías de asfalto transitado... el paso del tiempo se deja ver en el paisaje y su espíritu, rebelde impenitente, se resiste a aceptar la mudanza, quizá piense que manteniéndose fiel al recuerdo las cosas saldrán como siempre lo anheló.
Mujer hecha de trabajo desde niña, en los tiempos duros, la recolección de piñas para hacer lumbre, abordar el tren con el fruto del trabajo -ojalá no haya requisa, hay que ayudar a mamá- y muy poco tiempo para la alegría, sólo por la fiesta del santo patrón, a la romería se va andando con los zapatos viejos, risas y canciones, ya vendrá el gris sempiterno de la niebla cargada de humedad y salitre, nutriendo la tierra y enfriando el alma. Cuántas veces habrá recordado su paisaje? durante aquellos años errantes, de lugar en lugar, de gente en gente, sin querer dejarle sitio al arraigo? su brújula apuntó siempre al mismo norte, el suyo propio, el que tenía en mente después de horas de trabajo extenuante; la verdad es que eso no era tanto para ella; lo peor siempre fue la soledad aunque nunca lo admitió, no cabe flaquear ante las emociones, no hay espacio para ese peso... el mismo que le llenó de tristeza cuando se fueron aquellos que tanto amó.
Sus ojos hablan, su rostro cuenta lo que le ocurre, paso mi mano por la comisura de sus labios en un intento de dibujar una sonrisa, no quiero sonreir...parece decir...estoy cansada alcanza a balbucear, después no hubo más palabras, sólo la mirada y ese fondo de lago desapacible en sus pupilas.
Ya no está, la parca vino en la noche de ese domingo, el viernes habíamos compartido la tibieza de sus manos y una cabezadita...cuando marché sentí el vacío de la despedida.
"...non hai regreso, avoa, nunca regresa o mesmo home ao mesmo sitio..." escribió el poeta de la emigración galega, ella lo constató al volver a su tierra, sus orígenes dispersos entre la memoria y las cuatro casas que se mantienen en pié, ahí, en el recodo del camino, en medio del campo verde. Buscó el hilo de su historia-sin encontrarlo- por los carreiros, hoy vías de asfalto transitado... el paso del tiempo se deja ver en el paisaje y su espíritu, rebelde impenitente, se resiste a aceptar la mudanza, quizá piense que manteniéndose fiel al recuerdo las cosas saldrán como siempre lo anheló.
Mujer hecha de trabajo desde niña, en los tiempos duros, la recolección de piñas para hacer lumbre, abordar el tren con el fruto del trabajo -ojalá no haya requisa, hay que ayudar a mamá- y muy poco tiempo para la alegría, sólo por la fiesta del santo patrón, a la romería se va andando con los zapatos viejos, risas y canciones, ya vendrá el gris sempiterno de la niebla cargada de humedad y salitre, nutriendo la tierra y enfriando el alma. Cuántas veces habrá recordado su paisaje? durante aquellos años errantes, de lugar en lugar, de gente en gente, sin querer dejarle sitio al arraigo? su brújula apuntó siempre al mismo norte, el suyo propio, el que tenía en mente después de horas de trabajo extenuante; la verdad es que eso no era tanto para ella; lo peor siempre fue la soledad aunque nunca lo admitió, no cabe flaquear ante las emociones, no hay espacio para ese peso... el mismo que le llenó de tristeza cuando se fueron aquellos que tanto amó.
Sus ojos hablan, su rostro cuenta lo que le ocurre, paso mi mano por la comisura de sus labios en un intento de dibujar una sonrisa, no quiero sonreir...parece decir...estoy cansada alcanza a balbucear, después no hubo más palabras, sólo la mirada y ese fondo de lago desapacible en sus pupilas.
Ya no está, la parca vino en la noche de ese domingo, el viernes habíamos compartido la tibieza de sus manos y una cabezadita...cuando marché sentí el vacío de la despedida.
martes, 7 de junio de 2011
día y noche
Hoy ha venido el sol, me han puesto la persiana y así estoy más cómoda en la soledad del despacho. Fuera, luz y verde, dentro una mezcla de cosas personales y objetos de trabajo; de fondo el casi imperceptible pero molesto rumor del ordenador. Existe el silencio?...en las madrugadas me despierta el sonido de mi pulso, siento su fuerza en mi cuello, en mis muñecas, en mi corazón; la noche, insomne por naturaleza, avanza mientras el sueño vuelve lentamente, son otros sonidos los que escucho, aquellos fabricados por mi en el intento de huir del miedo.
viernes, 27 de mayo de 2011
del amor
El amor, el más necesario, el más dificil, el que más huellas deja en nosotros. A veces es esquivo, mientras que otras nos mira con su carita sonriente y nos hace sentir los más felices del mundo. Admite tantos matices como personas somos capaces de amar…y todas las clases de afecto caben en esas cuatro letras universales, nos dejamos la pìel en su goce y también en el duelo de su ausencia, creo que lo necesitamos con tanta urgencia como el aire del planeta y sin embargo qué poco sabemos de cómo cuidarlo; creo que no es debido a nuestra mala conciencia de especie humana- única con una capacidad destructora tan abrumadora- más bien se debe a que es un terreno resbaladizo que no obedece a nuestros códigos de voluntad y razón, porque…quién ama sin que el capricho del azar brinque por el medio? Hasta ese amor indiscutible de madres/padres a hijos/as y viceversa, está sujeto a leyes matemáticas de una entre no sé cuantas millonarias posibilidades de fusión entre dos gloriosas, pero ínfimas, células.
Si, amar es una oportunidad que no podemos perder, es un tren del que no debemos descender, es una vivencia a la que no podemos renunciar, qué sería de nosotros sin su aliento devorador? Qué sin sus sueños febriles de pasión, qué sin el abrazo tierno en mitad de la noche? Qué sin la compañía cómplice?
Sé de personas que abandonaron sin lucha la posibilidad de quemarse en ese fuego y de gentes que prefirieron el amargor de la derrota antes que enfrentarse al desafío de querer…al final, en el último recodo del camino, una única senda sin retorno, porque...quién vuelve del desamor? No lo sé, mi opción personal es la de vivir cerca de él, la de encontrarlo en las personas que me rodean (cerca y lejos), la de trabajar por él, como me he prometido trabajar por la vida, una inspiradora del otro, otro sano ingrediente de la una.
miércoles, 18 de mayo de 2011
aquí y ahora
Unas risas en medio de la tarde, qué mejor forma de disfrutar de la vida? ver como fluye el cariño de forma natural y cobra forma en el espacio que habitamos; parece que las emociones y los sentimientos se dibujan unos a otros dejando su huella perceptible en los objetos que nos acompañan; el salón de casa, la cocina, las habitaciones con su (des)orden particular. Toda la casa habla de nosotros y de la forma en que estamos en ella. En un momento saldré y me llevaré conmigo esta sensación afectiva que llena mis días, todos los días que preceden a este valen la pena, sólo por disfrutar del amor que vive en las personas que habitamos estas coordenadas: aquí y ahora.
jueves, 12 de mayo de 2011
3,1416P
Lo que significa una persona en tu vida, su aparición, su presencia que evoluciona, sus momentos difíciles; su relación conmigo, con el mundo en el que vive y, sobre todo, consigo mismo. Con 12 años tiene la enorme capacidad de mover el suelo que piso, de conmover mis sentimientos y retar mi razón. Lo busco en sus ojos y veo el niño pequeño, de sonrisa fácil, pícara mirada y rizos castaños coronando su cabecita de dos años...pestañeo, cierro los ojos y al abrirlos me encuentro con ese rostro hermoso de hoy, serio, altivo. Esa seriedad sólo se rompe cuando algo empuja su alegría desde dentro, entonces, la risa aflora, en su boca, en sus ojos, dejando ver ese maravilloso ser humano que es.
Ahora atraviesa un túnel oscuro que los demás llamamos adolescencia, rebeldía -entre otras cosas- pero que para el es el lugar de sus sueños, de sus miedos, de sus fantasías, de sus encuentros consigo mismo en la construcción de su individualidad...yo quiero aprender a guardar la distancia, a saberle esperar; el amor y el tiempo me lo permitirán, sin embargo, confieso cierta impaciencia de la llegada del momento en que emerja de su túnel, más él, contento de si mismo y de los que le amamos.
Ahora atraviesa un túnel oscuro que los demás llamamos adolescencia, rebeldía -entre otras cosas- pero que para el es el lugar de sus sueños, de sus miedos, de sus fantasías, de sus encuentros consigo mismo en la construcción de su individualidad...yo quiero aprender a guardar la distancia, a saberle esperar; el amor y el tiempo me lo permitirán, sin embargo, confieso cierta impaciencia de la llegada del momento en que emerja de su túnel, más él, contento de si mismo y de los que le amamos.
miércoles, 4 de mayo de 2011
sin medida
En el albor de los tiempos (humanos) nos inventamos las medidas, ahora somos esclavos/as de ellas, cuánto dura? cuánto vale, cuánto mide?. Estoy convencida que hay otras maneras de cuantificar lo que nos importa, por ejemplo, decir siento x siento es algo más que la totalidad de algo, es sentir las olas, el silencio, el amor...la vida que todo los días sale a borbotones o en pequeñas dosis...depende de cómo se presente el momento.
martes, 3 de mayo de 2011
escriboluegoexisto?
Miro por la ventana y veo partes de árboles, hojas verdes, tallos grisáceos y lisos enmarcados en la ventana doble de la habitación, esa es la perspectiva del paisaje a a media distancia; dentro estoy yo, ante el ordenador y el primer post de mi blog...uhmmmm, cuánto me gustan las palabras, pero también cuánto me cuesta dejarlas salir sin conocer a quien van dirigidas, de esto van las bitácoras, no? de vencer el ámbito privado y lanzarse al anonimato público?.
Esta miga de pan es especial, está hecha de mi, en adelante seguro que habrá migas de pan de otras hornadas y yo las agradeceré, no sé a dónde me llevarán, tampoco sé a dónde conducen las mías, no tengo mapa, tengo un vasto territorio habitado por mis afectos, las presencias necesarias y las ausencias que más duelen, cuando quiera ir a alguna de ellas, vendré a por las migas que irán trazando múltiples caminos.
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