declaración de intenciones

de ahora en adelante convoco las palabras que construyen mi memoria, quiero escribirlas para volver a ellas cuando las migas de pan desaparezcan digeridas en el estómago del tiempo y yo quiera volver a mi punto de partida.

sábado, 17 de diciembre de 2011

menú marino

Desayuno para celebrar el amor

Sobre la manta en la arena
Servicio para dos
Entrada la mañana
Y asomando el sol

Menú:
Néctar de esponjas
Tostadas a la sal
Miel de los corales
Caballitos de mar

Desayuno en soledad

Juntos balcón y ventana
Sol de medio día
Diario de un día antes
Única compañía

Menú:
Sorbete de algas naranjas
Espuma de agua marina
Confitura de medusas
Anémonas saltarinas

Desayuno para el silencio

Cuando baja la marea
Y rompe el amanecer

Menú:
Caracolas frescas ( de las que conservan el sonido)
Puré de palabras rotas
Ojitos de cangrejo
Soplo de mar remota

Desayuno Babel

Lejanos ecos se acercan
Mezcla de voces humanas?
O canto de ballena perdida
Extraviada en la alborada?

Suenan cantos de ballena
En el horizonte azul
Se adivinan pocas nubes
y sopla el viento del sur

Menú:
Escamas de sirena atlántica
Agridulce de manglar
Aire de marisma
Lava de volcán
“Desamargao” de frutos marinos
Puré de lecho de mar
Aroma salitroso
Cocadas del palmeral




jueves, 15 de diciembre de 2011

urdimbre

Sintiendo que el territorio más próximo es nuestra propia persona, sigo en la construcción de mi cartografía personal. Identifico territorios cercanos, aquellos que están al alcance de mi realidad y que mi deriva personal se ha encargado de conectar. Cobran forma desde lo más hondo de la consciencia/percepción y completan el puzzle del conocimiento y la emoción, situándome en el mundo desde mi contexto particular. Revisito lugares, palabras e ideas por las que he pasado con anterioridad y que han echado raíces en mi, la comprensión que dimensiona el conocimiento, la conexión necesaria, voluntaria, creativa de las partes y el todo, la complejidad de lo humano y la sencillez de la naturaleza en su lógica. Siento una plenitud enorme al hacer estas constataciones, en mis coordenadas actuales del aquí y el ahora emergen todos los antes en que he sido. Capa a capa, en íntima relación, sigo tejiendo mis mapas.


lunes, 28 de noviembre de 2011

diálogo

- La palabra existe para ser pronunciada (dice ella)
- O escrita, soñada, pensada, incluso imaginada (dice él)
- A la que me refiero ya pasó por ahí ( dice ella)
- Entonces no es la palabra... es tu palabra (dice él)
Mientras la bebida se enfriaba se perdieron en un diálogo de miradas que nada tenía que ver con los sonidos de sus bocas, hablaron las manos -sin tocarse- susurraron sus nombres y se recorrieron enteros, a media tarde y con poca luz en el rincón del bar.


verso in-conexo III

No existen los equívocos,
Existen los desencuentros.
Cómo va a estar equivocado
El corazón que late?
(arritmia que percute tu nombre).
Cómo el oído que guardó tu voz?
(caracola con memoria de agua).
Cómo ésta urgencia de verte?.

viernes, 18 de noviembre de 2011

silencio

El silencio no exime al eco de cumplir con su responsabilidad, cuando es demasiado largo – él… tan solo!- va a la trastienda y desempolva viejos sonidos, palabras guardadas en su memoria, la caja de agua donde dejó una tarde de mar, y la lluvia de la madrugada que limpia el cielo... volviendo a sus aposentos les pone a danzar mientras su túnica desvanecida se tiñe de azul inmenso.

lunes, 12 de septiembre de 2011

onírico

He soñado con Chus, se encontraba en una biblioteca, trabajando. Me saludó con ternura y me dijo "estoy catalogando". En su ojo derecho, en el párpado inferior, una delgada cicatriz, qué ha podido ser?, no pregunto,  otras personas se meten en el sueño y él se va con ellas.


sábado, 10 de septiembre de 2011

sensorial

En cuanto me echo a andar no lo noto, pero al poco rato siento la incomodidad, los zapatos aprietan mis dedos pequeños. Sigo la marcha queriendo no hacer caso, no tengo prisa y la idea es disfrutar del momento. Al regreso no puedo más, me quito los zapatos, andar en calcetines -unas veces por la hierba y otras por el adoquinado del paseo- además de liberarme del dolor, me produce gusto, si, el de sentir a través del tejido la humedad de la tierra o la firmeza del suelo. Mi mente busca las palabras para lo que observa y pronto la sonrisa me visita...cuánto contenido en una hora de caminata!